Tres maderas del cerco y el perro Sancho: la infancia de Norma Olivera en Truncado
¿Te acordás de cuando las puertas de las casas nunca tenían llave y los vecinos compartían la vida como si fueran familia? Nos subimos a la máquina del tiempo para viajar a abril de 1962, el año en que la familia de Olivera Aurelio llegó a Pico Truncado con "perro, gallinas y todo" para instalarse en el Barrio YPF.Al lado vivía un técnico alemán de YPF apodado Weisner (o Winter) junto a su señora, "la Chiquita", una mujer maravillosa que hacía unas tortas riquísimas. Para no tener que dar toda la vuelta por la vereda con el frío, los vecinos tuvieron una idea genial: sacaron tres maderas del cerco del patio y dejaron un pasaje abierto frente a la puerta de la cocina. Si faltaba azúcar o hacía falta charlar, se cruzaba por ahí en un segundo. Pasaron los años, las familias cambiaron, llegaron los Rojas desde Santiago del Estero y hasta apareció el inolvidable perro "Sancho" para ganarse el corazón de Sonia Hermana de Norma. ¡Pasá a leer esta hermosa crónica de entrecasa !
Contexto Histórico
Norma Olivera sitúa su llegada a Pico Truncado junto a su familia en abril de 1962, cuando tenía cuatro años. Sus recuerdos permiten acercarse a la vida cotidiana y a las relaciones vecinales de aquellos primeros años. Evoca a una familia vecina integrada por un técnico de YPF, cuyo apellido recuerda con dudas como Weiszner o Winter, su esposa —a quien conocían como “la Chiquita”— y sus dos hijos pequeños. La relación entre ambas familias era tan cercana que existía un paso entre los patios, realizado retirando tres maderas del cerco, que utilizaban para comunicarse y ayudarse sin tener que salir a la vereda. Norma recuerda que, tiempo después, en esa vivienda se instaló la familia de don Rojas, oriunda de Santiago del Estero. De ellos conserva especialmente el recuerdo de Sancho, un cachorro que regalaron a su hermana Sonia para consolarla por la muerte de su perro. El testimonio conserva así pequeñas escenas de la infancia que permiten reconstruir los vínculos de cercanía, ayuda y convivencia entre familias del Pico Truncado de aquellos años.