Entre canchitas de tierra y viento del oeste: la infancia de Adrián Montet
¿Te acordás de cuando las canchas del barrio se armaban pensando para qué lado soplaba el viento? Te invito a viajar a un Pico Truncado inolvidable: el de 1965, una época con calles de tierra sin nombre donde la vida se hacía a pulmón y entre vecinos. Nací en la misma habitación donde hoy todavía vive mi mamá, y como en esos tiempos los médicos escaseaban, mi nacimiento lo atendió Doña Mechi (la vecina de la esquina) mientras que el embarazo lo siguió el inolvidable veterinario del pueblo, el Dr. Kuester.Pasamos la infancia jugando al "21" en el parque, armando partidos de fútbol en canchas orientadas al revés del viento para que nadie tuviera ventaja, y cruzando al edificio SUPE para aprender dactilografía. Entre tardes de picnics en la cantera, cacerías de pajaritos en el campo que a veces terminabamos empapados por la lluvia; y los famosos "asaltos" en los garajes cuando fuimos adolescentes, nos criamos con una felicidad simple que el viento nunca se pudo llevar. ¡Pasá a leer este pedacito de historia y contanos en los comentarios en qué cancha jugabas vos tus desafíos de chico! 👇🏼💬
Contexto Histórico
A mediados de la década de 1960, Pico Truncado presentaba una fisonomía barrial caracterizada por calles de tierra sin trazado nominal definitivo. En ese entorno, la atención de la salud comunitaria se apoyaba con frecuencia en la solidaridad vecinal y en los profesionales disponibles en el pueblo, como lo ejemplifica el seguimiento del embarazo de Ana Luisa Masilla por parte del veterinario Dr. Kuester y el parto asistido por la vecina Doña Mercedes (Mechi). La vida cotidiana de los niños y jóvenes transcurría en espacios abiertos y baldíos: las canchas de fútbol se trazaban con orientación norte-sur para mitigar el impacto de los vientos dominantes del oeste, mientras que las actividades formativas y de esparcimiento incluían el aprendizaje de dactilografía en dependencias gremiales de SUPE, salidas a la estepa y la cantera, y los encuentros bailables barriales conocidos como 'asaltos'.