Elisa Barrionuevo: recuerdos de aquellos primeros años en el Barrio YPF
¿Te acordás de cuando los vecinos del barrio se juntaban los fines de semana a poner los pisos, conectar los caños de gas y armar las mesas de la vecinal? Sumamos una pieza fundamental a nuestro rompecabezas histórico de la mano de Elisa Erlinda Barrionuevo, quien llegó al Barrio YPF en 1973 tras comprarle su vivienda al vecino Antonio Palacios. Elisa recuerda con inmenso cariño el refugio que significó encontrarse con linderos de oro como las familias Gaitán y Olivera, pero su memoria guarda además una joya sobre la verdadera fuerza de la unión vecinal.Allá por el 73, un grupo de vecinos entrañables —entre los que aparecen Manuel Páez, Aurelio Olivera, Teodoro Moreno, Francisco Montet, Dionisio Barrios y Ángel Díaz— se cargó al hombro el sueño de tener un espacio comunitario en una de las esquinas del barrio. Con sus propias manos, entre mates y mates, se repartieron las tareas para acondicionar el salón: unos armaban las mesas y la mesada, otros instalaban la cocina, colocaban el piso y hacían las conexiones de luz, gas y agua para que el barrio tuviera un lugar donde encontrarse.
Contexto Histórico
Las notas tomadas por Bruno Herrera sitúan la llegada de Elisa Erlinda Barrionuevo al Barrio YPF en 1973. Según el registro de la entrevista, Elisa recuerda haber adquirido junto a su familia una vivienda que pertenecía a Antonio Palacios y haber encontrado en el barrio un entorno caracterizado por los vínculos de amistad y vecindad. El testimonio conserva además referencias a los primeros años de organización comunitaria en una casa ubicada en una esquina. En ese contexto aparecen mencionados vecinos como Manuel Páez, Aurelio Olivera, Teodoro Moreno, Francisco Montet, Tiburcio Barraza y Ángel Díaz. Las notas registran también distintos trabajos y aportes relacionados con mesas, cocina, piso, mesada y servicios de luz, gas y agua, vinculados con la construcción, acondicionamiento y puesta en funcionamiento del espacio comunitario. Por tratarse de apuntes manuscritos realizados durante una entrevista y no de una transcripción literal de sus palabras, estas referencias deben conservar su carácter testimonial y ser interpretadas con prudencia. Algunos nombres, relaciones y detalles permanecen pendientes de precisión y podrán ser ampliados o contrastados mediante nuevos testimonios, documentación y otras fuentes históricas.